Espacio en donde mis pensamientos son dados a la luz y tengo la oportunidad de mostrarme tal cual soy ante mis amigos.
15 julio, 2010
14 julio, 2010
12 julio, 2010
Pisando firme. MOV
Juego con mi sombra vertical, mis manos dibujan fantasías en el sendero, arañando sombras, así soporto el candente sol cenit.
DERRAME PETROLERO 4.MOV
Cansada de mi vuelo encuentro un lago tranquilo, descenderé ahí para reposar. ¡Oh no! es un lugar tóxico.
La grieta de la tierra en el fondo del mar
http://www.facebook.com/?ref=home#!/notes/zulay-castaneda/la-grieta-de-la-tierra-en-el-fondo-del-mar/415346578605
Alguien un día me dijo:
_. ¿Quieres conocer la grieta impresionante que tiene La Tierra?
_. ¡Si, dónde está?
_. Tenemos que bajar al fondo del mar y ahí la veremos.
Inmediatamente nos dispusimos a bajar y llegamos a un lugar donde unos hombres trabajaban sin distraerse ante nuestra presencia, era un sitio extremadamente caliente, insoportable, había que correr porque corría todo ácido por encima de los pies, pasadizos inhóspitos, "seres no humanos" horribles y despiadados, el castigo, el martirio y el tedio. Traté de aligerar la vista y me fijé en algo rojo, incandescente, y pregunté:
_. ¿Qué es eso?
.- ¡Es la grieta de la tierra! Contestó alguien.
Entretanto volteé hacia otro lado y vi algo aterrador, espantoso, espantífero diría yo, tremebundo, no hay sensación igual. Se trataba de una mujer a la cual, estando viva aún, la partían en dos mitades, a lo largo de todo su tronco, en canal, como a una res, y luego colgaban cada mitad en garfios. Más tarde vino alguien a hacerle entender por qué le pasaba esto, pero ella no podía comprender nada porque su cerebro estaba seccionado en dos.
Ese alguien se ensañó contra ella y volvió a picar cada mitad en dos, quedando la mujer dividida en cuatro cuartos de unidad, colgados cada uno en su afilado gancho. Por último le cerró los ojos y se fue, dejándola guindada en cuatro garfios sangrantes. No resistí ver más y regresé a la superficie donde todo es anormal.
Hoy, cuando me presentan algo fantástico e impresionante, lo pienso dos veces antes de acceder y voy con cautela. Me torné incrédula. Todo tiene un precio y algunas veces no nos conviene pagarlo.
Esto lo escribí hace unos diez años; fue premonitorio y nunca quise ceerlo pero la realidad me ha obligado a verlo.
Alguien un día me dijo:
_. ¿Quieres conocer la grieta impresionante que tiene La Tierra?
_. ¡Si, dónde está?
_. Tenemos que bajar al fondo del mar y ahí la veremos.
Inmediatamente nos dispusimos a bajar y llegamos a un lugar donde unos hombres trabajaban sin distraerse ante nuestra presencia, era un sitio extremadamente caliente, insoportable, había que correr porque corría todo ácido por encima de los pies, pasadizos inhóspitos, "seres no humanos" horribles y despiadados, el castigo, el martirio y el tedio. Traté de aligerar la vista y me fijé en algo rojo, incandescente, y pregunté:
_. ¿Qué es eso?
.- ¡Es la grieta de la tierra! Contestó alguien.
Entretanto volteé hacia otro lado y vi algo aterrador, espantoso, espantífero diría yo, tremebundo, no hay sensación igual. Se trataba de una mujer a la cual, estando viva aún, la partían en dos mitades, a lo largo de todo su tronco, en canal, como a una res, y luego colgaban cada mitad en garfios. Más tarde vino alguien a hacerle entender por qué le pasaba esto, pero ella no podía comprender nada porque su cerebro estaba seccionado en dos.
Hoy, cuando me presentan algo fantástico e impresionante, lo pienso dos veces antes de acceder y voy con cautela. Me torné incrédula. Todo tiene un precio y algunas veces no nos conviene pagarlo.
Esto lo escribí hace unos diez años; fue premonitorio y nunca quise ceerlo pero la realidad me ha obligado a verlo.
11 julio, 2010
10 julio, 2010
09 julio, 2010
Situación actual del aborigen americano.
Yanomamis en VENEZUELA http://www.youtube.com/watch?v=Qqsvem-xYeo&feature=related
La situación del aborigen en general es preciso analizarla con detenimiento ya que esta problemática no es de fácil solución. Opina el Hermano Ginés (1974) de la Sociedad de Ciencias Naturales La Salle: "Algunos son partidarios de dejarlos en su propio ambiente, sin intervención alguna, por suponer que tienen el mismo derecho que cualquier otro pueblo a la autodeterminación; otros son partidarios de un contacto discreto para irlos civilizando, preparándolos para que en el momento en que sean asimilados no se encuentren en situación inferior, por su falta de conocimientos, a los criollos; también algunos son partidarios de asimilarlos lo antes posible por todos los medios. Es difícil tomar una posición". Hermano Ginés (1974) Es una decisión complicada ya que nosotros mismos no logramos adaptarnos a los cambios constantes y vertiginosos de nuestra sociedad actual, por lo que al querer asimilarlos a nuestra cultura “destruiríamos automáticamente la suya, incluido su sistema económico, social, político y religioso” Ginés (1974) Habría entonces que preguntarse si ¿lo que ofrecemos es mejor que lo que destruimos? Está visto que mayor avance tecnológico, mejores maquinas, mayor cantidad de equipos, esto inevitablemente conlleva a fabricar armas más potentes y mortíferas y por supuesto más guerras. Es preciso estar conscientes que nuestra vida en la ciudad es intensa, ello nos genera angustia y stress, aún a quienes hemos vivido este cambio de manera progresiva. Pensando un poco en ellos, podríamos darnos cuenta que no es nada fácil para un ser humano, acostumbrado a vivir en la quietud de la naturaleza, con todos sus sentidos adaptados a ese medio ambiente, acostumbrarse a la vida en la ciudad, ésta llegaría a constituirse para ellos en un “no lugar”. Revisar "Los no lugares" de Marc Auge. Es fácil comprobar que ellos siempre han huido de nosotros. Preguntémonos ¿por qué?, ¿por qué nunca han buscado un acercamiento? ¿Por qué siempre tratan de desconocernos? ¿porque no están con nosotros? Está claro que no envidian nada de lo que tenemos y somos. ¿No será que no desean ser como nosotros? Es probable que ese desapego hacia nosotros sea parte de su sabiduría, tal vez sean ellos quienes tengan la razón. En mi opinión considero que lo mejor es dejar que ellos vivan como quieren hacerlo, que sepan que estamos de este otro lado dispuestos a brindarles nuestro apoyo, que los apreciamos y respetamos, que cuando deseen nuestro aporte pueden contar con ello. Y nosotros aprender de ellos a amar, respetar y preservar la naturaleza, además apreciar la sencillez de la vida tal cual se nos presenta cada día.
La situación del aborigen en general es preciso analizarla con detenimiento ya que esta problemática no es de fácil solución. Opina el Hermano Ginés (1974) de la Sociedad de Ciencias Naturales La Salle: "Algunos son partidarios de dejarlos en su propio ambiente, sin intervención alguna, por suponer que tienen el mismo derecho que cualquier otro pueblo a la autodeterminación; otros son partidarios de un contacto discreto para irlos civilizando, preparándolos para que en el momento en que sean asimilados no se encuentren en situación inferior, por su falta de conocimientos, a los criollos; también algunos son partidarios de asimilarlos lo antes posible por todos los medios. Es difícil tomar una posición". Hermano Ginés (1974) Es una decisión complicada ya que nosotros mismos no logramos adaptarnos a los cambios constantes y vertiginosos de nuestra sociedad actual, por lo que al querer asimilarlos a nuestra cultura “destruiríamos automáticamente la suya, incluido su sistema económico, social, político y religioso” Ginés (1974) Habría entonces que preguntarse si ¿lo que ofrecemos es mejor que lo que destruimos? Está visto que mayor avance tecnológico, mejores maquinas, mayor cantidad de equipos, esto inevitablemente conlleva a fabricar armas más potentes y mortíferas y por supuesto más guerras. Es preciso estar conscientes que nuestra vida en la ciudad es intensa, ello nos genera angustia y stress, aún a quienes hemos vivido este cambio de manera progresiva. Pensando un poco en ellos, podríamos darnos cuenta que no es nada fácil para un ser humano, acostumbrado a vivir en la quietud de la naturaleza, con todos sus sentidos adaptados a ese medio ambiente, acostumbrarse a la vida en la ciudad, ésta llegaría a constituirse para ellos en un “no lugar”. Revisar "Los no lugares" de Marc Auge. Es fácil comprobar que ellos siempre han huido de nosotros. Preguntémonos ¿por qué?, ¿por qué nunca han buscado un acercamiento? ¿Por qué siempre tratan de desconocernos? ¿porque no están con nosotros? Está claro que no envidian nada de lo que tenemos y somos. ¿No será que no desean ser como nosotros? Es probable que ese desapego hacia nosotros sea parte de su sabiduría, tal vez sean ellos quienes tengan la razón. En mi opinión considero que lo mejor es dejar que ellos vivan como quieren hacerlo, que sepan que estamos de este otro lado dispuestos a brindarles nuestro apoyo, que los apreciamos y respetamos, que cuando deseen nuestro aporte pueden contar con ello. Y nosotros aprender de ellos a amar, respetar y preservar la naturaleza, además apreciar la sencillez de la vida tal cual se nos presenta cada día.
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