17 abril, 2012

DEIDADES DE LA CULTURA INDÍGENA

DEIDADES DE LA CULTURA INDÍGENA VISTAS A TRAVÉS DE SUS OBJETOS. EL EMPALAMIENTO COMO RECREACIÓN ARTÍSTICA DE SU MEMORIA HISTÓRICA

Autor: Zulay Castañeda Herrera.
Tutor académico: Hendrik Hidalgo.

RESUMEN
        Tomando en cuenta la escasa información existente sobre las costumbres y características de los pueblos originarios, se hace una breve revisión sobre algunas prácticas aborígenes venezolanas, valorando esa transmisión de saberes y tradiciones que nos han legado nuestros antepasados, hábitos que de alguna manera han moldeado la forma de ser y actuar del pueblo venezolano. Se aborda la historia oficial tal como ha sido contada, no obstante sabemos que ésta ha sido cambiada por una que conviene a grandes intereses internacionales. 
          La presente investigación se refiere a los indígenas de Venezuela como población oriunda, tomando en cuenta a tales comunidades como el origen de la población del actual territorio nacional, grupo humano que surge como producto de un mestizaje entre los habitantes existentes previos al contacto, con los pobladores que llegaron hasta esta provincia a finales de siglo XVI, de tal unión surgió un pueblo mestizo que ha dado origen a la sociedad que hoy conformamos. 
       Se ha tenido como objetivo analizar algunos elementos cotidianos y mitológicos de las culturas indígenas a fin de lograr su reivindicación en la contemporaneidad, escenificando algunos elementos mágico - religiosos de su cultura, en un intento por preservar raíces y tradiciones ancestrales. El mayor interés de este estudio es educar a las personas que reciban este mensaje para con ello alcanzar la revaloración de nuestros pueblos indígenas. Podríamos decir que para estas comunidades es prioritaria la preservación de sus predios antiguos, indispensables para su subsistencia como pueblo, así mismo es preciso mantener vivas sus lenguas aborígenes para la conservación y transmisión de saberes a las generaciones futuras.                                                                                                    
Descriptores: Preamérica, pueblos originarios, deidades, empalamiento, tradiciones.

05 febrero, 2012

COSMOVISIÓN DE UN PUEBLO INDÍGENA, LOS UWA.

Carta de los UWA a los hombres blancos
 (Leída en el marco del Encuentro Nacional Ambiental de Guadas, este mensaje de los U'WA rebasa con creces el tema del conflicto por la tierra de las compañías petroleras. Mucho más allá, este
mensaje nos permite entender la cosmovisión de este grupo indígena por eso es tan importante).
Nosotros nacemos siendo hijos de la tierra... eso no lo podemos cambiar los indios ni tampoco el hombre blanco (riowa).
Más de mil veces y de mil formas distintas les hemos dicho que la tierra es nuestra madre, que no podemos ni queremos venderla, pero el hombre blanco parece no haber entendido, insiste en que cedamos, vendamos o maltratemos nuestra tierra, como si el indio también fuera hombre de muchas palabras.
Nosotros nos preguntamos: ¿acaso es costumbre del hombre blanco vender a su madre? ¡No lo sabemos!, pero lo que los U'WA sí sabemos, es que el hombre blanco usa la mentira como si sintiera gusto por ella, sabe engañar, mata a sus propias crías sin siquiera permitirle a sus ojos ver el sol, ni a su nariz oler la yerba, eso es algo execrable, incluso para un "salvaje".
La ley de nuestro pueblo se diferencia de la del blanco, porque la ley de riowa viene de los hombres y está escrita en el papel, mientras que la ley de nuestro pueblo fue Sira (Dios) quien la dictó y la escribió en el corazón de nuestros sabios Weryajas (chamanes). El respeto a lo vivo y a lo no vivo, a lo conocido y a lo "desconocido" hace parte de nuestra ley: nuestra misión en el mundo es narrarla, cantarla y cumplirla para sostener el equilibrio del universo. Nuestra ley u'wchita es uno de los postes que sostienen el mundo.
Nuestra ley es tan antigua como la misma tierra, nuestra cultura se ha organizado siguiendo el modelo de la creación, por eso nuestra ley es no tomar lo que no se necesita y es también la misma en todas partes porque es la ley de la tierra y la tierra es una sola. ¡Nuestra ley no la vamos a morir! .... Si existen leyes del hombre blanco que protejan a la madre tierra y sus guardianes los pueblos indígenas, ¡qué se cumplan!, si no se cumplen se considerarán no escritas.
Sabemos que el riowa le ha puesto precio a todo lo vivo y hasta a la misma piedra, comercia con su propia sangre y quiere que nosotros hagamos lo mismo en nuestro territorio sagrado ruiria, la sangre de la tierra a la que ellos llaman petróleo... todo esto es extraño a nuestras costumbres... todo ser vivo tiene sangre: todo árbol, todo vegetal, todo animal, la tierra también y esta sangre de la tierra (ruiria, petróleo) es la que nos da la fuerza a todos, a plantas animales y hombres.
Pero nosotros le preguntamos al riowa ¿cómo se le pone precio a la madre y cuánto es ese precio?. Lo preguntamos no para desprendernos de la nuestra, sino para entenderlo más a él, porque después de todo, si el oso es nuestro hermano, más lo es el hombre blanco. Preguntamos por esto porque creemos que él, por ser " civilizado", tal vez conozca una forma de ponerle precio a su madre y venderla sin caer en la vergüenza en que caería un primitivo, porque la tierra que pisamos no es sólo tierra, es polvo de nuestros antepasados; por eso caminamos descalzos para estar en contacto con ellos.
El riowa no ha querido entender que si nos desligamos de la madre tierra, el tiempo donde quiera que se encuentre se iría con ella (el espíritu de nuestros ancestros, nuestro presente, nuestro futuro). Todo ser vive hasta que cumple la función de tiempo que Sira le ha encomendado... ya no habría tiempo, ya no habría vida, dejaríamos de existir.
El bosque es el cordón umbilical que nos une a la existencia, hemos sobrevivido gracias a él y él ha sobrevivido gracias a su
respeto, Nuestra separación traería un vacío que tragaría todo menos al desierto.
El futuro del hombre blanco se enturbia con cada gota de aceite que él mismo vierte en la transparencia de nuestros ríos, su destino se hace más letal con cada gota de pesticida que deposita en ellos. Nuestros ríos no son solamente ríos; a través de ellos nos comunicamos con nuestras deidades, ellos son mensajeros y los mensajes fluyen en ambas direcciones. Si se ensucian o se mueren, ya no sabríamos que quieren los dioses, ni los dioses escucharían nuestros llamados ni nuestras gratitudes y entonces
provocaríamos su ira. ¡Los ríos en toda nuestra tierra ya están muy bravos con los riowa!.
Los jefes blancos les dicen a sus gentes que nuestro pueblo indio es salvaje, nos presentan como sus enemigos y como enemigos del riowa mayor al que ellos han llamado progreso y ante quien los otros riowa y todos los pueblos del mundo tenemos que arrodillarnos. Nosotros preguntamos ¿Qué es más importante, la máquina o el hombre que inventa la máquina?
http://www.indo-america.org/uwa/uwa.htm

Indígenas Uwa apuestan por un futuro sin petróleo

27 diciembre, 2011

Dibujando con fuego.MOV

Dibujando con fuego y cera de abejas.



Pueblos aborígenes de Venezuela

El arte contemporáneo como manifestación de lo aborigen.

           Esta investigación se refiere a los indígenas de Venezuela como población oriunda, considerando a tales comunidades como el origen de la población del actual territorio nacional, estableciéndose que esta sociedad es producto de un mestizaje entre los habitantes originarios y los pobladores que llegaron hasta esta provincia, de tal unión surgió una pueblo mestizo que ha dado origen a la sociedad que hoy conformamos.
          Si bien en algún momento la autora ha tenido contacto directo con algunas poblaciones indígenas del Estado Zulia y del Amazonas, hoy su sentir es hacia todos esos caseríos indígenas que están aislados y desasistidos de cualquier beneficio que pudieran recibir y que al desconocerlos los hemos convertido en aldeas olvidadas, excluyéndolos y apartándolos  de la sociedad venezolana.
           Es además una investigación histórica documental por lo que la delimitación temporal se establece en el período preamericano justamente previo al momento en el que se recibió en estas regiones - lo que hoy es Venezuela - a los descubridores que luego se convirtieron en conquistadores  y colonizadores.
          Se indagará sobre el choque surgido entre esas dos culturas, la alteridad generada en el momento en el que ambos bandos se sorprendieron al darse cuenta que existían personas diferentes, tanto en apariencia como en la forma de concebir el mundo a su entorno.
          Así mismo, se considera pertinente revisar acerca del mal trato que sufrieron los indígenas hasta casi llegar a ser diezmados, es evidente que la historia ha sido manipulada, cambiada por otra que se ajusta a intereses de grupos que quieren que el ciudadano común se entere sólo de lo que les conviene.
          Se reconocerán algunas costumbres de los  pueblos aborígenes de Venezuela, escudriñando sobre los orígenes de nuestra progenie, cómo vivían, en qué creían, cómo manifestaban sus creencias, qué ritos empleaban, el legado que han dejado; todo esto con la finalidad de conocer y entender un poco más a nuestros ancestros y aprender a amar esas raíces y tradiciones propias.
        Esta investigación se abordará como una revisión histórico- antropológica teniendo en cuenta algunos datos aportados por la historia a fin de ahondar en el conocimiento y evolución del hombre venezolano, en sus costumbres, el por qué hoy en día esta sociedad es de esta manera, el origen de algunas tradiciones, dándole valor al aporte que las costumbres indígenas han tenido en la formación de la venezolanidad.

11 agosto, 2011

Poemas de José Ángel Fernández Silva Wuliana


Convertido en centro de la vía láctea, el bardo sabe que los pájaros hablaron primero que Dios. A ellos, por conjurar la palabra, les ofrece su voz. También a la Tierra Madre, raíz de su etnia wayuu.
Él, que descubre el ocre de su suelo con fascinación; que renace con los destellos del sol, puro sol, en su sabana; que despide cada atardecer con su mirada; sospecha que su canto de poeta se hermana con la melodía de un pájaro.

Por eso, este coro de vuelo y poesía, tiene su nombre: 
José Ángel Fernández Silva Wuliana. 
Nacido en Paraguipoa, Goajira venezolana, el 23 de enero de 1961, el poeta es además Sociólogo y magíster en Antropología, egresado de la Universidad del Zulia.
Actualmente se desempeña como investigador de lingüística adscrito a la Dirección de Literatura de la Secretaría de Cultura de la Gobernación del estado Zulia; miembro de la Comisión de Planificación Lingüística del Consejo Nacional de Educación, Culturas e Idiomas Indígenas de la Asociación de Escritores de ese mismo estado.

Nünüiki ka'ikai Lenguaje del sol, se titula el poemario que le publicó Monte Ávila Editores y que da inicio a la Colección Nuestra Palabra, la cual reúne obras individuales y colectivas de los pueblos indígenas americanos, concebidas en sus propios idiomas y vertidas luego al español.





Nünüiki ka'ikai
Lenguaje del sol 


Mi cabrito
Mi cabrito bebe sueño de rebeldía
cimarrón cimarronero.
Mi cabrito siempre tendrá los cuernos erguidos.
Mi cabrito regresará pintado
durante la tormenta.

Takaa'Ulainchon
Asüshi lapü jashieemaajatü
Takaa'ulainchon simaluuna simaluuna ´ipa.
Katteerü waneepia nu´uwa takaa´ulainchon.
Ale´ejeechi takaa´ulainchon chüküriiajüin
nüto ´uta wanaa sümaa kasachikikaa.

Abuelo Pü ´ üüten
Abuelo Pü´ üüten, quiebras las ramas de los cujíes
tejes huertos con el paso de las adolescentes.
 Abuelo Pü ´üüten, enuncia:
Este invierno será bueno.

Taata Pü´üüten
Taata Pü´üüten, püshanaajüin sütüna aipio´uliakalüirua
Akulaalajüshi pia jimoo ´ushayaain.
Taata Pü ´üüten, aapitshi pia:
Aneerü juyakaa tü.

Lenguaje del sol
Después de esta tarde de llovizna
sobre tu piel blanquecina
hablaremos sobre el lenguaje del sol.

Nünüiki ka'ikai
Süchikijee aliikajatükaa meemetshi tü
Soo ´ujee tü püta kasuutotkolu
aashajaajeena waya süchiky nünüiki ka'ikai.

Redención terrenal
Por el último grito
de redención terrenal
los pájaros reservan
algunos cantos
en el cielo.

Taashii sulu ´u mmakaa 
 Soo ´ujee tü ekiisaa achiiruwaajatükaa
shii'iree tü taashikalü sulu ´u tü mmakalü
naa wuchiikana nnojotsü noju ´itirüin süpüshi
nee ´irain rulapupa ´a.

Rebelión de la libertad 
¡Esa lluvia brava!
la que llegó con su frescura a tu silencio
ha brotado flores de abrojos por el camino.
Y todos los pájaros cantarán en su solo coro
la rebelión de la libertad.
Todavía sigue lloviznando.

Saashiyain tü taashiikaa 
¡Na türa juya e ´itüsü jashichikaa!
antakaa pünainmüin sümaa süsaamala
eemüin eere ko´uu pümüin
ayotirüitpa mannasiirua wopulu' un.
Jee na wüchiikana nepishuwa ´a ee´irajena
waneepuluin namüralu ´u
süchiki saashiyain tü taashiikaa.
Meemetayütta ´aya juyakaa.

Ojo de Dios 
El sol es ojo de Dios
y juguete de los niños.

No ´u Ma´leiwa
Chi ka ´ikai no´u Ma´leiwa  jee nemi´ira na tepichikana.                                                                                                                 

Waanükü Nuestra Palabra).                                                                     http://www.monteavila.gob.ve/mae/autor-mes/autor-mes-silva.php 

06 junio, 2011

Pisando firme- caminando sobre mis huesos. MOV



En la quietud de mi taller camino y camino, algunas veces sobre elementos frágiles sintiendo que solo hay que saber pisar sin miedo, caminar con paso firme. 


La llovizna suave, después de muchos días sin agua del cielo, me animó a caminar sobre mis huesos, a deconstruir mi obra, a rescatarla de sus astillas de huesos rotos, como los míos, luego de mi largo y divertido caminar por la vía, a hacerla resurgir, a resucitarla y con ella yo; lo que en un segundo pudo consternarme, me llevó a reflexionar de manera fugaz y decidida; volví a sonreír y comprendí que mi humanidad no pesa nada, que soy liviana, que no rompo huesos, pero sobre todo aprendí a sentir "que sigo viva", igualmente me di cuenta que veo muertos, que soy frágil y vulnerable; por todo ello vivo intensamente el instante presente, amo lo que hago; procuro siempre estar en conexión con "Aquel" ser superior que lo mueve todo, Él por encima de mi cabeza.


Sucedió que una de mis mascotas asaltó mi "Taller en Fa" robándose una maraña de huesos para luego dejarla abandonada en el patio, esta situación dio origen a esta acción.





23 mayo, 2011

Ritual con fuego


     El juego con la cera de abejas y la parafina proviene de rituales hogareños heredados, tales como encender velas a las ánimas de los muertos, esto ha llevado a la artista a incorporar de manera habitual tales elementos en su obra. Algunas veces agrega restos de animales u otros elementos que al solidificase quedan incorporados a la cera, semejando así el paso del tiempo cuando se traga los recuerdos, sobreviniendo inevitablemente el olvido, tal como han sido olvidados esos seres originarios dado el empeño de muchos por negar la narración de los verdaderos hechos.                                                                           
     Al usar la cera de abejas y la parafina, es menester el empleo del elemento calor, necesario para hacerlas manejables, algunas veces emplea el fuego, otras veces usa el calor del sol, muy propio del clima isleño donde vive. Durante el proceso se coloca la cera y/o parafina en envases metálicos ya que estos conducen mejor el calor, los materiales son dejados a pleno sol, por lo que una vez derretida la cera, ésta puede manipularse de la manera deseada.

22 mayo, 2011

EMPALAR



Empalar: suplicio de origen turco, era uno de los más terribles tormentos, sentaban desnudos a los cautivos en estacas sembradas en la tierra en forma de cruz con punta muy aguzada metiéndosela por el recto, partiéndole los intestinos y les salía por la boca.



Bosque de empalados

Ilustración:  / Daniel Marazuela Prada.


20 mayo, 2011

PROCESO DE PREPARACIÓN DEL EXOESQUELETO DE UNA LANGOSTA.



Proceso de preparación del exoesqueleto de cangrejas
http://www.youtube.com/watch?v=kYVQGTrHxHI

Proceso de preparación del exoesqueleto de cangrejas 2.
http://www.youtube.com/watch?v=cDhXfJR_-7A&feature=related

REESTRUCTURANDO ELEMENTOS DESESTRUCTURADOS





Encuentro elementos desestructurados que en otro tiempo han sido estructuradores de vida; estructuras de entidades que existieron pero que ya no están y que hoy lucen desmembrados, juego con ellos tratando de de reconstruirlos, intentando recrear algunas historias precolombinas que hoy llegan al hombre y la mujer del mundo contemporáneo a través del mito y la leyenda.


En este sentido, seres que existieron, sin embargo al no estar presentes han dejado sus estructuras óseas, como vestigio de su pasaje por este mundo. Aquello que estuvo desestructurado, a través de mi intervención, se le confiere una nueva estructura, se les otorga una nueva existencia, logrando así regresar con un valor diferente al original,  transubstanciados.  Aquello que existió, pero que se fue, que dejó su esencia y que al irse perdió estructura, a través de la actividad plástica se le restituye una estructura distinta adquiriendo nuevamente una existencia, regresando en un tiempo y espacio diferente.

De esta forma, cuando se procesan tales estructuras óseas se entra en un diálogo de valores sensibles, emotivos; desde el mismo momento en el que se toma la decisión de apreciarlas, tratarlas con sutileza, se les infunde una carga de vida, recreando aspectos que tienen que ver con circunstancias que en el pasado pudieron haber vivido dichas estructuras. De esta forma, con el hacer se va  percibiendo que cada uno de eso seres que emergen pudieron haber sido uno de aquellos ancestros que llega hoy, desmembrado, para que lo restablezca  y pueda contar  aquello que nunca dijo.


Es por esto que, ante la falta de exploración antropológica se centra la intención en el trabajo con huesos, considerando que esas estructuras óseas de peces, son originarias de la vida, son organismos que han existido desde hace miles de años en la madre tierra, son más antiguas, inclusive que la vida humana.

En consecuencia, el proyecto del ensamblaje es fundamental en esta obra, permitiéndose hacer una representación ilusoria de lo real, empleando la deconstrucción se alcanza una nueva manera de relacionar los mismos elementos, para que aparezca así una nueva construcción, desde donde emergen elementos fantásticos e irreales, dotados de un discurso propio. Cabe destacar que es la representación de un mito llevado a la realidad, legitimado, en donde el componente óseo, como protagonista, cobra vida propia y deja de ser un elemento desaprovechado para convertirse en  la cosa que renace con un lenguaje intrínseco y particular. 

No obstante, ante la escasa información de cómo fueron realmente los hechos, es preciso imaginar esa alteridad que se produjo al momento del encuentro de dos culturas tan disimiles, el descubrimiento que el uno hizo del otro, el enfrentarse a imágenes nuevas, para cada grupo, el estar ante la presencia de gentes antes insospechadas, radicalmente diferentes, y que sin embargo, aún viviendo en mundos distintos, eran participes de un mismo momento histórico.

En este mismo orden de ideas, se considera pertinente indagar sobre los  pueblos aborígenes de Venezuela, el mal trato que sufrieron hasta casi llegar a ser diezmados. Sabemos que la historia ha sido manipulada, cambiada por otra que se ajusta a  intereses de grupos que quieren que el ciudadano común se entere sólo de lo que les conviene, es por ello que la presente investigación pretende exteriorizar la necesidad de conocer y escudriñar sobre los orígenes de nuestra progenie, los indígenas precolombinos, cómo vivían, en qué creían, cómo manifestaban sus creencias, qué ritos empleaban, qué legado han dejado; todo esto con la finalidad de conocerlos y entenderlos un poco más y así aprendamos  a amar esas raíces y tradiciones propias. 

02 mayo, 2011

LOS ENTIERROS PRECOLOMBINOS


En el mundo precolombino la mayoría de las tribus que no sepultaban en tierra a sus muertos, ellos  tenía dos formulas para proceder con sus muertos muy distintas a las nuestras y fueron:

Desaparecer o conservar :

Una era “comerse” en su totalidad al difunto.
La otra “guardarlo” a su lado en la superficie.

En cuanto a la modalidad de “guardarlo”, podemos decir que no todos los pueblos americanos consideraron el cuerpo como digno de preservar, para la mayoría de las tribus que conformaron el Imperio,  solo los huesos fueron materia de culto. 
Las primeras crónicas nos cuentan sobre el proceder de los pueblos indígenas con sus muertos. 

Urna precolombina

Existen informes de sepulturas en las costas Americanas (Los montículos del Sinú) consideradas las primeras "sepulturas" en el litoral Americano.


Otra costumbre perversa de su gentilidad, era quemar los cuerpos de sus difuntos para mezclar las cenizas en sus comidas y bebidas.



Año 1518 bachiller Martín Fernández de Enciso....hay desde Cartagena al Cenu veinticinco leguas, está Cartagena al Este en X grados y medio, el Cenu al Oeste en IX grados, en el Cenu se hace mucha sal, la gente es recia, belicosa, usan arcos y flechas hervoladas, andan desnudos todos, hombres y mujeres. Cuando muere algún hombre principal ó algún hijo suyo, sácanle las tripas y lávanlo con ciertas cosas y después lo untan y encima de aquello ponen lana de algodón teñido de diversas colores que se pega en el cuerpo y cubierto de aquello pónenlo en una hamaca que es la cama de ellos y aquella cuelgan dentro en casa acerca de donde hacen el fuego y así lo tienen. Yo me acerté á tomar un lugar que se llama Catarapa á donde hallamos mas de veinte muertos puestos de esta manera en las casas.



Era tan arcaico este abuso que algunos gentiles, en particular los de más edad, no querían recibir el bautismo, porque siendo ya cristianos, habían de ser enterrados en sagrado, y de esta manera no los podrían comer sus parientes, sino que habían de ser pasto de los gusanos. Los indios Turcaguanes fueron los más pertinaces en querer mantener esta bárbara costumbre. Muchos se retiraron a sus bosques para poder vivir observando los usos y costumbres que habían heredado de sus mayores.



01 mayo, 2011

¿ANTROPOFAGIA? SE DICE DE LOS CARIBE DE LAS COSTAS DE VENEZUELA.



Es preciso revisar acá el punto de la Antropofagia, ya la historia nos presenta los hechos tal como si  nuestros indígenas, se comieron unos a otros, por la hambruna desatada al producirse toda esa catástrofe y tal vez la realidad sea otra.

Acerca de la Antropofagia litúrgica, Pedro Mártir nos da los datos siguientes, relativos a los Caribe de las costas de Venezuela. 


“Antes de partir a la guerra echan de antemano suerte entre aquellos que han de ofrendar al ídolo, o toman una de sus mujeres (niños) prisioneras, o bien un prisionero, y lo ofrendan al ídolo para honrarle y como expiación, a efecto de que les conceda dicha, y la victoria sobre sus enemigos. Embadurnan por completo la imagen del ídolo con sangre del hombre sacrificado  y comen la carne con gran júbilo y alegría”. Lisandro Alvarado (Pág. 92)                                                                                                        

Una creencia extraordinaria, consagrada en una ceremonia terriblemente conmovedora, es la que abrigaban los Guaipunabi, según la ha conservado Fray Ramón Bueno. Tenían para sí que los ancianos nunca morían, y en esta persuasión procedían como sigue:

“Viviendo ellos en varios congresos, y en distintas estancias, el más viejo de cualquiera de ellos va a convidar a todos, para que tal día es su muerte, previniéndoles con política concurran a festejarla, no quebrantando la costumbre introduciendo contrarios abusos: agradecidos ellos a tan buena embajada, esperan  cuidadosos llegue el tiempo señalado; y  partiéndose todos al cumplimiento, son recibidos en la estancia del que va a morir con grandes aparatos de júbilo, en donde, encontrando gran cantidad de bebida, en la noche siguiente ponen a cocinar un ollón de agua en el medio del rancho, y en la misma hora principia el baile en rueda alrededor de dicha olla, uno pegado con otro, y el viejo que va a morir va adelante con la macana  al hombro, principiando la canción: cayapá, cayapá, y todos van respondiendo: gen, gen, gen; este baile y soneto continúa  por toda la noche, llenándose de bebida fuerte, y a la mañana siguiente, como al salir el sol, repentinamente se postra dicho viejo en tierra, dándole la macana al que le sigue, y le dice, mátame. Este recipiente le da dos golpes en la cabeza, y saltándole los sesos, todos caen en tierra, y postrados en un llanto de mala gana, se mantienen así, entre tanto los caseros cortan la cabeza al cadáver y le sacan el mondongo (las vísceras) botando uno y otro; y estando ya el cuerpo limpio, se levantan éstos, y amarándole como una bola, descoyuntándole primero lo meten en el ollón hirviendo, y estando ya bien cocido, se lo comen todos los forasteros, repartiendo en menudos pedazos para que alcance para todos. Igual ceremonia y obligación tienen todos los concurrentes cuando algún viejo de sus ranchos viene a convidar a estos” Lisandro Alvarado (Pág. 93)         


Continúa refiriendo el autor que “El endocanibalismo” en esta forma, es un progreso, ya que es estos casos, casi todo el propósito alimenticio desaparece, debido a que son los huesos calcinados de un prócer, mezclados con grasa u otra bebida, lo que ingieren durante el convite funerario.
Refiere  de la misma manera que esta antropofagia o forma de enterramiento fue el más ordinario en America a la llegada de los Españoles.


 Endocanibalismo:

El denominado endocanibalismo es el que se practica sobre individuos del mismo grupo, usualmente parientes fallecidos de muerte natural, de quienes se ingieren los huesos molidos o las cenizas de los cuerpos incinerados (mezclados con bebidas como sopas o chicha). Esta costumbre está asociada con ideas de reciclado y regeneración de las fuerzas vitales. Le permite al grupo conservar sus cualidades aunque desaparezcan los individuos que las poseen.

Exocanibalismo:

El consumo de la carne de extraños, de individuos ajenos al grupo, es llamado exocanibalismo. Los indios sudamericanos Tupinambá, los habitantes de Papúa-Nueva Guinea y de las islas caribeñas de San Vicente, Santa Cruz y Martinica son habitualmente citados como ejemplos de exocaníbales.       
Hace poco menos de quinientos años, los españoles exterminaron un pueblo que había llevado la costumbre exocaníbal a una escala pantagruélica. Era el pueblo de los mexicas, también conocidos como azteca.

Fuente:



Entierro Wayuu 2

El sistema normativo de los wayuu, aplicado por el pütchipü'üi (palabrero)

Venezuelan Test Footage of a Yanomamo Village