31 julio, 2012

VENEZUELA Y SUS GRUPOS INDÍGENAS


SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PRINCIPALES PUEBLOS INDÍGENAS DE VENEZUELA 
Los indígenas que habitan actualmente en Venezuela son descendientes de los primeros pobladores que llegaron a territorio venezolano hace miles de años provenientes de diferentes lugares de la tierra, en especial desde Asia. Aunque todos los pueblos presentan este origen común, cada uno de ellos ha desarrollado su manera de ser, adecuándose a sus condiciones particulares de vida.
Población Indígena actual - Características
Tal como señalan Aguilar y Bustillos, 1997, Venezuela es un país pluricultural, dado que el Estado reconoce y garantiza la existencia de los pueblos y comunidades indígenas como pueblos originarios.


Fuente: PUEBLOS AISLADOS Y EN CONTACTO INICIAL: CASO VENEZUELA, p. 157, en Pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en la Amazonía y el Gran Chaco. (2007). 
Disponible en: http://intranet.oit.org.pe/WDMS/bib/virtual/coleccion_tem/pueblo_indigena/indigenas_aislamiento_voluntario.pdf  (Consulta; 2009, junio, 25)        


Según el censo de 1992, la población indígena venezolana alcanzó unas 118.000 personas, agrupadas en 32 grupos étnicos, con una variedad de más de 20 lenguas autóctonas ubicados en 48 municipios. Posteriormente en el año 2.001 se efectuó a nivel nacional el  XIII Censo General de Población y Viviendapor primera vez se llevó a cabo el empadronamiento de comunidades de difícil acceso de la geografía de Venezuela, dando como resultado un total de 178.343 habitantes. Sin embargo, en el Censo General de Población hubo 354.400 personas que se declararon pertenecientes a un pueblo indígena, lo cual aumentó la población indígena del país a un total de 532.743 habitantes (2,3 % de la población total).

Censo de las Comunidades Indígenas XIII Censo de Población y Vivienda de Venezuela, conducido por Instituto Nacional de  Estadística



Población indígena por entidad
Amazonas
Anzoátegui
Apure
Bolívar
Delta Amacuro
Monagas
Sucre
Zulia
Total
38.258
8.861
8.223
42.631
26.080
4.025
1.678
48.587
178.343


Población por etnia
Wayuu
Warao
Pemón
Kariña
Jivi
Piaroa
Yanomami
Añu
Pumé
Yukpa
Yekuana
Kurripako
Otros
293.777
36.028
27.157
16.686
14.750
14.494
12.234
11.205
8.222
7.522
6.523
4.925


Fuente: Resultados nacionales de XIII Censo de Venezuela. Instituto Nacional de  Estadística (2.001) Revisado en: http://venciclopedia.com/index.php?title=XIII_Censo_de_poblaci%C3%B3n_y_vivienda (Consulta: 2012, febrero 11)


La mayoría de estos grupos indígenas, se han adaptado parcialmente a la convivencia con la población criolla, sin perder su identidad étnica, el idioma, los valores culturales ancestrales, conservan extensiones variables de sus tierras originales, registran un perfil demográfico positivo y gozan de niveles de salud aceptables aunque a veces precarios.


Recopilación etnográfica de Roberto Lizarralde. Adaptación de Lena Sánchez Bor, 2000.
Fuente: Sánchez Domingo, en Una nueva realidad para los indígenas de Venezuela, 2002.
Revisado en http://www.centrelink.org/SanchezSpanish.html (Consulta; 2012, enero 30)

FAMILIAS LINGÜÍSTICAS

Según su filiación, los indígenas venezolanos se agrupan en las siguientes familias lingüísticas:

a.- Los Arawak. 
b.- Los Caribe.
c.- Los Yanoamama.

a.- Los Arawak: Agrupa a los Guajiros o Wayuú, los Parajunos o Añú, los Baré o Balé, los Curripako o Kúrrim, los Baniva o Baniwa, los Piapoko o Tsase y los Warekena o Guarequena.


.- Guajiros o Wayuú: (293.777 individuos). Es una de las etnias más numerosas de Venezuela, según los reportes del último censo indígena, este pueblo tiene 33.845 integrantes y es quizás la etnia que ha alcanzado mayor participación social en cuanto a penetración en los poderes públicos.
Los Wayuú están ubicados principalmente en la península de la Guajira venezolana y colombiana. Los Guajiros se dividen en 12 castas y tienen sus propias leyes que datan de cientos de años. Las mujeres son mayoría y sus decisiones son las que mueven a los distintos grupos, son matrilineales. Tienen una lengua propia, baluarte para conservar y transmitir su cultura a las futuras generaciones.
Dentro de sus rituales se destacan los funerales que constituyen un evento social porque sugiere que sus muertos mueren más de una vez; en el marco de este acontecimiento se sacrifican animales que se reunirán con el difunto en Jepirra, lugar en el cual habitan los muertos y donde gozan del mismo estatus que poseían vivos.       
Su actividad económica tradicional es la cría y el pastoreo de ganado ovino, caprino, porcino y vacuno, así como la pesca. En épocas de lluvia siembran maíz, frijoles, patilla y melones. Son buenos artesanos y se dedican a la cerámica, la cestería, el hilado, el tejido de tapices, hamacas, chinchorros y alpargatas

.- Paraujano o Añú: (Arawak). (17.437 individuos). Viven en el norte del estado Zulia en la laguna de Sinamaica.

.- Arahuak del Delta Amacuro: Se trata de un grupo muy aculturado que vive en la frontera de Delta Amacuro con la Guyana. Se dice que los Arahuac vigilaron y escoltaron a los vikingos por sus viajes a través de los ríos amazónicos del Matto Grosso.

.-Arahuak del Río Negro: Viven en la frontera del Territorio Amazonas con Colombia. Su economía está basada en la explotación de goma y fibra, y a cambio obtienen un salario escaso.


Los Arahuak del Río Negro agrupa a las etnias:


.- Baré o Balé (1.520 individuos)


.- Kurripako o Kúrrim (4.925 individuos)


.- Baniva o Banibas (1.150 individuos)


.- Piapoko o Tsase (1.331 individuos) 


.- Warekena o Guarequena (409 individuos)

b.- Los Caribe:
Grupo conformado por las etnias Pemón, estos tienen características culturales semejantes a los Waika o Akawaio y los Yabarana; otras familias pertenecientes a este grupo lingüístico son los Kariña, los Yukpa,  los Yekuana, y los Panare. 

.- Pemón: según el último censo son 127159 individuos, lo que representa el tercer pueblo indígena más numeroso de Venezuela. Se encuentra ubicado en la Gran Sabana, en el Parque Nacional Canaima y en la Sierra de Imataca, estado Bolívar.

Ellos se dividen en tres subgrupos, que se corresponden con sus variantes dialectales: Kamarakoto, Taurepán y Arekuna. No se pueden establecer delimitaciones geográficas rígidas, pero por lo general los Arekuna se concentran en la zona norte del territorio Pemón; los Taurepán hacia el sur, en dirección este-oeste en la boca del río Maurak; y los Kamaracoto se encuentran en la región de Kamarata y Urimán.

La palabra Pemón significa “persona”, ellos son principalmente horticultores, pescadores y cazadores, su principal actividad de subsistencia son las labores de cacería y agricultura itinerante, labor que corresponde a los hombres, quienes mediante la tala y la quema, eliminan la vegetación de pequeños bosques para establecer los conucos en donde cultivan la yuca amarga y dulce, ají, mapuey, batata, ocumo, plátano, ñame y piña. Basan su alimentación en la yuca amarga, de la que obtienen almidón, casabe y kashiri o cachiri, una bebida con alto grado alcohólico. Las mujeres realizan las tareas relacionadas con la siembra y cosecha de los conucos y la preparación de alimentos; la economía, en algunas zonas, también está basada en la minería.

Son excelentes artesanos: la cerámica Pemón es de la mejor elaborada, y por ende, sus ollas constituyen un producto tradicional de comercio. Además, tejen chinchorros y cestas de fibras vegetales. Algunos de ellos participan en el turismo. Construyen tres tipos de vivienda: la maloca o waipá, el tapuy y el tapuruka. La más común es la waipá, una casa redonda de tipo habitacional con suelo de tierra apisonada, paredes de bahareque y techo de palma y paja, con una o dos puertas de entrada y con pocas ventanas. También viven en churuatas. Los Pemón son muy alegres, festivos y cordiales; en general, son monógamos aunque está permitida la poligamia.

 .- Akawaio y Yabarana: Conocidos también como Waika están ubicados en la frontera del estado Bolívar con la Guyana. Sus características culturales son semejantes a la de los Pemón; Akawayo (807 individuos), Yavarana (318 individuos).

.- Kariña o Kari’ña: (16.686 individuos). Viven en pequeños enclaves en el centro y sur del estado Anzoátegui y al norte del estado Bolívar, en las riberas del río Orinoco (estados Bolívar, Apure y Delta Amacuro) y en el estado Monagas.  Muchos de ellos han emigrado a El Tigre y Ciudad Bolívar.

El largo contacto de los Kariña con los criollos ha ocasionado un alto nivel de aculturación en sus comunidades; no obstante, ellos combinan los elementos socioculturales, religiosos y lingüísticos autóctonos con lo criollo.  Viven en casas de palma, en viviendas rurales y en viviendas típicas del campesinado venezolano. Se dedican a la ganadería vacuna y porcina, a la avicultura, a la cestería, a la cerámica y al comercio. Las plantas alimenticias básicas de los cultivos de los Kariña son la yuca, el maíz, el frijol y el plátano, entre otros.

Tienen una buena organización social, la familia extendida está formada por un hombre casado, su esposa, sus hijos solteros y sus hijas casadas, más los maridos de ellas y sus hijos. Cada comunidad es autónoma, las decisiones relevantes se toman por consenso; la figura del “dopooto” o capitán ejerce un liderazgo centrado básicamente en su capacidad de negociación y persuasión. La transmisión cultural depende de los ancianos, quienes garantizan la continuidad del idioma y las tradiciones más ancestrales de su cultura. Su sistema de orientación está relacionado directamente con el Sol.

.-Yukpa: (6.688 individuos censados), conocidos como motilones mansos, se encuentran ubicados en la Sierra de Perijá, desde el río Santa Rosa al Guasare, en el norte del estado Zulia.  

Sus viviendas son extremadamente sencillas entre las que se distinguen tres tipos: una con techos de dos aguas, otra de forma circular y la paravientos. Los techos son de palma o de hojas de bijao y casi todas carecen de paredes. Los Yukpa son monógamos, visten como los criollos, aunque algunos de ellos aún utilizan una manta típica rectangular con un hueco por donde pasan la cabeza; las mujeres utilizan dos de éstas, una como falda y otra para el torso dejando el busto al descubierto. Suelen adornarse con collares de semillas ensartadas en hilos de algodón.

Se alimentan a base de frutas silvestres y practican la siembra del maíz y la yuca dulce, el plátano y el cambur. El cultivo del café se ha extendido por todas las comunidades y constituye el cultivo comercial más importante.  La agricultura de tala y quema sigue siendo su principal actividad de subsistencia, complementada por la caza, la pesca, la recolección y una incipiente ganadería.Trabajan la cestería y los textiles.


.- Yekuana o Makritare: (6.523 individuos) etnia con un talento para la navegación que les permitió establecerse en un amplio territorio fluvial. Habitan las orillas y los márgenes de una serie de ríos tributarios del Orinoco que abarcan unos 30,000 kilómetros cuadrados del territorio actual de los Estados Bolívar y Amazonas. Son excelentes tejedores de cestas y su fuerte personalidad étnica les ha provisto de buenos dirigentes, muy capaces, aunque carentes de educación formal.

.- Panare o E’ñapa: (3.133 individuos) ubicados en la zona noroeste del estado Bolívar: Caicara, La Urbana, Túriba.  Grupo de economía recolectora y en menor medida agrícola, confrontan el peligro de ser desplazados por los criollos y sometidos por los misioneros.

.- Warao o Guaraúno: es el segundo pueblo indígena más numeroso de Venezuela, formado por 36.028 personas censadas. Habitan en los Estados Amazonas, Delta Amacuro, Sucre, Bolívar y Monagas así como la Guayana Esequiba. Su nombre refiere a su inseparable curiara; son principalmente pescadores, cazadores de arco y flecha, recogen frutos silvestres, miel y cultivan algunos productos; actualmente, se dedican también a la explotación de la madera y de la palma de manaca y moriche. Algunos trabajan en las fábricas de procesamiento de la palma de manaca, para la elaboración del palmito. En los conucos siembran ocumo chino, yuca dulce y amarga, plátano, cambur y caña de azúcar, siembran maíz y arroz.

Viven en palafitos que ubican a orillas de los ríos y que varían de tamaño; los hay donde habitan desde 20 hasta 300 personas. Generalmente no tienen paredes ni divisiones internas. El mobiliario principal es el chinchorro que se coloca al lado de un fogón de barro, que ofrece calor en las frías noches y ahuyenta los mosquitos. 

Son muy explotados por los misioneros y los dueños de aserraderos y arrozales, carecen de liderazgo representativo y atraviesan por gravísimos problemas médico-asistenciales. Se distinguen por la abundancia y variedad de su literatura oral y su música. La autoridad en las familias la ejerce el suegro del esposo. Tienen sistemas de parentesco muy estrictos y se casan muy jóvenes. Actualmente visten a la usanza de los criollos, aunque aún se puede ver a algunos hombres vistiendo el guayuco. Las mujeres suelen adornarse mucho con semillas y huesos de animales.

c. Los Yanoamama                                                                         
Agrupa a las etnias Yanomami y Sanema.

.- Yanomami: (12.234 individuos). Es una de las etnias más estudiadas de la Amazonia venezolana y habitan entre la Sierra Parima y el Orinoco, particularmente las cuencas de los ríos Ocamo, Manaviche y Mavaca.  Sus actividades económicas son la recolección, la caza y la pesca. Su pelo lacio y negro es cortado de forma redonda y su cuerpo va pintado. Algunos hombres utilizan prendas multicolores de plumas y se perforan las orejas y el tabique nasal. La cestería es realizada por las mujeres.

.- Sanema: (2.058 individuos). 


Otros grupos

.- Los Guahibo o Hiwi: (14.750 individuos), habitan en los Estados Amazonas, Apure y la zona circunvecina a Puerto Ayacucho. En Colombia habitan las llanuras entre el Meta y el Vichada. Son cazadores, pescadores y recolectores. En Apure también se les conoce como Chiricoas y Cuibas. Mientras en el Estado Apure son una población perseguida, en el Amazonas cuentan con algunos dirigentes y tienen cierto acceso a la educación formal.

.- Los Piaroa o Wótuha: (14.494 individuos) Se autodenominan Aruwá o dueños de la selva y están ubicados en el Estado Amazonas, en la selva tropical de la región Orinoco-Ventuari. La lengua Piaroa es independiente y son cazadores, recolectores y agricultores. La influencia de las misiones protestantes es perjudicial, agravada por la crisis demográfica y médico-sanitaria que sufre esta población.  

.- Los Yaruro o Pumé: (8.222 individuos). Se encuentran en el centro y el sur del estado Apure entre los ríos Arauca y Cinaruco. Su lengua es independiente y su agricultura, de tala y quema, es muy incipiente. Son pescadores hábiles y hacen cestería, cerámica, curiaras y hamacas. Los shamanes son tanto hombres como mujeres y se caracterizan por un alto grado de conciencia étnica y un fervor mágico-religioso intenso; no cuentan con dirigentes propiamente dichos.

.- Los Chibcha
En Venezuela este grupo está representado por los Barí.     
                                                                            
.- Barí: son los mal llamados "Motilones bravos”. (1.520 individuos). Es un grupo situado en la Sierra de Perijá, estado Zulia. Son considerados agricultores excepcionales y de cultura integrada. Tienen fama de violentos ya que antes de 1960 se les recuerda en fuertes enfrentamientos. Su población ha mostrado un incremento tanto en Venezuela como en Colombia.
.- Los Puinave:(773 individuos)
.- Los Hoti o Jodi (643 individuos)

.- Sape: grupo casi extinto de filiación desconocida del Alto Paragua en el estado Bolívar. 

.- Arutani: Este grupo, también conocido como Anaké, está casi extinto y es de filiación desconocida. Están ubicados el Alto Paragua, estado Bolívar. Uno de los 10 primeros ríos de este estado lleva el nombre de la etnia.
 (Consulta; 2011, julio, 04)  
                                                    
Fuente: Erika Wagner (Consulta; 2012, febrero, 02)         

02 julio, 2012

Preservación de las lenguas y dialectos indígenas

         Es notorio observar hoy en día como exhibimos un gran desconocimiento acerca de la situación por la que están pasando las comunidades indígenas, más aún ignoramos que existen algunos pueblos en situación de aislamiento voluntario. Es lamentable ver actualmente que para muchas personas nuestros indígenas representan pobreza, mendicidad, abandono; observamos como se les da un trato de ciudadanos de tercera categoría, sin sentir por un instante que es probable que una mínima proporción de nuestros genes la tengamos en común con ellos, que poseemos las mismas raíces, que somos hermanos.

         Cabría preguntarse cómo se explica que sepamos tan poco acerca de ellos, está demostrado que no conocemos sus costumbres, ignoramos que sus lenguas y dialectos deben ser respetados en todo el territorio de la República tal como lo refiere La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagrando la educación intercultural y bilingüe en TITULO III “De los Derechos Humanos y Garantías” en el Capítulo VIII “De los Derechos de los Pueblos Indígenas” cuando subraya entre otras disposiciones que “las lenguas indígenas tienen un valor primordial en sí mismas por ser el máximo instrumento intelectual de los pueblos que las usan, el más completo inventario de su cultura y la mejor imagen de su vida inmaterial y espiritual”.

          Sus lenguas además, constituyen “un derecho de los pueblos indígenas y un patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad, por lo que además del castellano, los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República. En tal virtud, los idiomas indígenas se emplearán en todos los procesos administrativos y judiciales en que sea necesario”
http://sala.clacso.org.ar/gsdl/collect/chavez/index/assoc/HASH01ff.dir/doc.pdf (Consultado 2011, junio 05)
                                                                                                                                                                       
      El antropólogo Esteban Emilio Mosonyi, 1998, señala que es necesario hacer énfasis en la preservación de las lenguas indígenas buscando con ello la conservación de las culturas indígenas ya que cada una de ellas guarda de manera simbólica la totalidad de la cultura a la cual le sirve de recurso expresivo. A través del lenguaje las culturas indígenas narran situaciones cotidianas y testimonio de sucesos históricos, por lo que si escrutamos el discurso de los miembros de una comunidad podemos comprender mejor su modo de vida, si se sistematizan esas experiencias tanto individuales como colectivas se entra en el concepto de la “etnociencia”

     Actualmente en la sociedad occidental manifestamos ciertos prejuicios en contra de las lenguas indígenas, al considerarlas pobres y carentes de méritos como para que la sociedad moderna siga preservándolas, sin percatarnos que en el hablar cotidiano muchas veces empleamos algunos vocablos de origen indígena tales como: auyama, aguacate, araguaney, atol, arepa, batata, cacao, cambur, caraota, casabe, cachapa, coroto, cocuyo, guacamaya, guarapo, chicha, chinchorro, chocolate, hallaca, jojoto,, maraca, mecate, yuca. Según refiere Cesáreo de Armellada se ha determinado que en la lengua Pemón existían 19 fonemas:



a          b          ch         d          e
i           k          m          n          ñ
o          p           r           s          t
u          w          v           y          -










En tanto que no existían los siguientes 11 signos:


 c            f           g            h          j            l            ll           q          rr           x            z        


         Expresa además Armellada que todas sus palabras son agudas por lo que no necesitaríamos usar el acento, aunque en la práctica es útil usarlo. Sobre la “r” encontramos que tiene un sonido suave aún al inicio de las palabras, esto no resulta fácil para quienes hablan el castellano por lo que se ha introducido la costumbre de sustituirla por la letra “l”, siendo ésta mas aproximada a la “rr”, así vemos como hoy se escribe “Lue-pá, Lue-merú, Lue-kén. Sería lógico escribir Loloima y no Roraima, así lo señala Kock Grumberg, añadiendo que ya no será fácil dar marcha atrás.Cesáreo de Armellada (1988). Cuentos y no cuentos: cuentos y relatos de los indios Pemones (Gran Sabana), (pp. 9 - 10).        http://books.google.co.ve/booksid=XYtnkT5WGAcC&pg=PA242&lpg=PA242&dq=cuentos+y+no+cuentos&source=bl&ots=T3RRx4hL9N&sig=cOMO1e4BmoP7p6Avk0hffyvFCOs&hl=es&sa=X&ei=flZlT8mJDaHE0A (Consultado 2012; marzo 10)

         Mosonyi, el defensor de estas lenguas, considera que tales sistemas lingüísticos son tan completos en sus componentes fonológicos, morfosintácticos, semánticos y pragmáticos como pueden serlo el inglés, el español o el árabe, a añade que:
El avance de los procesos de aculturación limita actualmente el desarrollo de las lenguas indígenas. Se ha socavado el prestigio de la lengua indígena a tal punto que la propia comunidad llega a creer que la transmisión del habla nativa obstruye el avance escolar de los niños, dificulta promoción económica de los jóvenes y perpetúa la discriminación de los criollos hacia los indígenas. Se crea una situación de vergüenza étnica que induce a los padres a utilizar únicamente el idioma español con sus hijos. (Mosonyi, 1998, p. 86). 
      Mosonyi sugiere dos mecanismos esenciales para preservar las lenguas indígenas y a su vez su cultura, para ello propone principalmente: dotar de un sistema de escritura a cada uno de los idiomas indígenas, de esta manera se podrán publicar textos didácticos, culturales, proporcionando a cada idioma una literatura escrita, lo que permitirá a su vez reforzar la tradición oral. En segundo orden considera la utilización de la radiodifusión y los medios de comunicación en general, empleando estrategias como el cine, video, teatro, concursos literarios, señalizaciones viales, comerciales, etc.

24 junio, 2012

Mitos y cestería ye’kuana

    Beatriz Bermúdez
    Trama: Mitos y cestería ye’kuana
    Fotografías de Bárbara BrändliRafael Fernández y Rafael Salvatore
    http://anthropologica.tumblr.com/

El chinchorro ye’kuana



Entre los ye’kuana, es trabajo de los hombres tejer los chinchorros (ö’watö), de algodón, el cual es cosechado e hilado por las mujeres. El chinchorro es la pieza del mobiliario más importante en la vivienda ye’kuana, en él se duerme, se descansa, se acuna y amamanta a los niños, se trabaja o se conversa.

Foto: Bárbara Brändli.
Beatriz Bermúdez
Trama: Mitos y cestería ye’kuana
http://anthropologica.tumblr.com/

17 abril, 2012

DEIDADES DE LA CULTURA INDÍGENA

DEIDADES DE LA CULTURA INDÍGENA VISTAS A TRAVÉS DE SUS OBJETOS. EL EMPALAMIENTO COMO RECREACIÓN ARTÍSTICA DE SU MEMORIA HISTÓRICA

Autor: Zulay Castañeda Herrera.
Tutor académico: Hendrik Hidalgo.

RESUMEN
        Tomando en cuenta la escasa información existente sobre las costumbres y características de los pueblos originarios, se hace una breve revisión sobre algunas prácticas aborígenes venezolanas, valorando esa transmisión de saberes y tradiciones que nos han legado nuestros antepasados, hábitos que de alguna manera han moldeado la forma de ser y actuar del pueblo venezolano. Se aborda la historia oficial tal como ha sido contada, no obstante sabemos que ésta ha sido cambiada por una que conviene a grandes intereses internacionales. 
          La presente investigación se refiere a los indígenas de Venezuela como población oriunda, tomando en cuenta a tales comunidades como el origen de la población del actual territorio nacional, grupo humano que surge como producto de un mestizaje entre los habitantes existentes previos al contacto, con los pobladores que llegaron hasta esta provincia a finales de siglo XVI, de tal unión surgió un pueblo mestizo que ha dado origen a la sociedad que hoy conformamos. 
       Se ha tenido como objetivo analizar algunos elementos cotidianos y mitológicos de las culturas indígenas a fin de lograr su reivindicación en la contemporaneidad, escenificando algunos elementos mágico - religiosos de su cultura, en un intento por preservar raíces y tradiciones ancestrales. El mayor interés de este estudio es educar a las personas que reciban este mensaje para con ello alcanzar la revaloración de nuestros pueblos indígenas. Podríamos decir que para estas comunidades es prioritaria la preservación de sus predios antiguos, indispensables para su subsistencia como pueblo, así mismo es preciso mantener vivas sus lenguas aborígenes para la conservación y transmisión de saberes a las generaciones futuras.                                                                                                    
Descriptores: Preamérica, pueblos originarios, deidades, empalamiento, tradiciones.

05 febrero, 2012

COSMOVISIÓN DE UN PUEBLO INDÍGENA, LOS UWA.

Carta de los UWA a los hombres blancos
 (Leída en el marco del Encuentro Nacional Ambiental de Guadas, este mensaje de los U'WA rebasa con creces el tema del conflicto por la tierra de las compañías petroleras. Mucho más allá, este
mensaje nos permite entender la cosmovisión de este grupo indígena por eso es tan importante).
Nosotros nacemos siendo hijos de la tierra... eso no lo podemos cambiar los indios ni tampoco el hombre blanco (riowa).
Más de mil veces y de mil formas distintas les hemos dicho que la tierra es nuestra madre, que no podemos ni queremos venderla, pero el hombre blanco parece no haber entendido, insiste en que cedamos, vendamos o maltratemos nuestra tierra, como si el indio también fuera hombre de muchas palabras.
Nosotros nos preguntamos: ¿acaso es costumbre del hombre blanco vender a su madre? ¡No lo sabemos!, pero lo que los U'WA sí sabemos, es que el hombre blanco usa la mentira como si sintiera gusto por ella, sabe engañar, mata a sus propias crías sin siquiera permitirle a sus ojos ver el sol, ni a su nariz oler la yerba, eso es algo execrable, incluso para un "salvaje".
La ley de nuestro pueblo se diferencia de la del blanco, porque la ley de riowa viene de los hombres y está escrita en el papel, mientras que la ley de nuestro pueblo fue Sira (Dios) quien la dictó y la escribió en el corazón de nuestros sabios Weryajas (chamanes). El respeto a lo vivo y a lo no vivo, a lo conocido y a lo "desconocido" hace parte de nuestra ley: nuestra misión en el mundo es narrarla, cantarla y cumplirla para sostener el equilibrio del universo. Nuestra ley u'wchita es uno de los postes que sostienen el mundo.
Nuestra ley es tan antigua como la misma tierra, nuestra cultura se ha organizado siguiendo el modelo de la creación, por eso nuestra ley es no tomar lo que no se necesita y es también la misma en todas partes porque es la ley de la tierra y la tierra es una sola. ¡Nuestra ley no la vamos a morir! .... Si existen leyes del hombre blanco que protejan a la madre tierra y sus guardianes los pueblos indígenas, ¡qué se cumplan!, si no se cumplen se considerarán no escritas.
Sabemos que el riowa le ha puesto precio a todo lo vivo y hasta a la misma piedra, comercia con su propia sangre y quiere que nosotros hagamos lo mismo en nuestro territorio sagrado ruiria, la sangre de la tierra a la que ellos llaman petróleo... todo esto es extraño a nuestras costumbres... todo ser vivo tiene sangre: todo árbol, todo vegetal, todo animal, la tierra también y esta sangre de la tierra (ruiria, petróleo) es la que nos da la fuerza a todos, a plantas animales y hombres.
Pero nosotros le preguntamos al riowa ¿cómo se le pone precio a la madre y cuánto es ese precio?. Lo preguntamos no para desprendernos de la nuestra, sino para entenderlo más a él, porque después de todo, si el oso es nuestro hermano, más lo es el hombre blanco. Preguntamos por esto porque creemos que él, por ser " civilizado", tal vez conozca una forma de ponerle precio a su madre y venderla sin caer en la vergüenza en que caería un primitivo, porque la tierra que pisamos no es sólo tierra, es polvo de nuestros antepasados; por eso caminamos descalzos para estar en contacto con ellos.
El riowa no ha querido entender que si nos desligamos de la madre tierra, el tiempo donde quiera que se encuentre se iría con ella (el espíritu de nuestros ancestros, nuestro presente, nuestro futuro). Todo ser vive hasta que cumple la función de tiempo que Sira le ha encomendado... ya no habría tiempo, ya no habría vida, dejaríamos de existir.
El bosque es el cordón umbilical que nos une a la existencia, hemos sobrevivido gracias a él y él ha sobrevivido gracias a su
respeto, Nuestra separación traería un vacío que tragaría todo menos al desierto.
El futuro del hombre blanco se enturbia con cada gota de aceite que él mismo vierte en la transparencia de nuestros ríos, su destino se hace más letal con cada gota de pesticida que deposita en ellos. Nuestros ríos no son solamente ríos; a través de ellos nos comunicamos con nuestras deidades, ellos son mensajeros y los mensajes fluyen en ambas direcciones. Si se ensucian o se mueren, ya no sabríamos que quieren los dioses, ni los dioses escucharían nuestros llamados ni nuestras gratitudes y entonces
provocaríamos su ira. ¡Los ríos en toda nuestra tierra ya están muy bravos con los riowa!.
Los jefes blancos les dicen a sus gentes que nuestro pueblo indio es salvaje, nos presentan como sus enemigos y como enemigos del riowa mayor al que ellos han llamado progreso y ante quien los otros riowa y todos los pueblos del mundo tenemos que arrodillarnos. Nosotros preguntamos ¿Qué es más importante, la máquina o el hombre que inventa la máquina?
http://www.indo-america.org/uwa/uwa.htm

Indígenas Uwa apuestan por un futuro sin petróleo

27 diciembre, 2011

Dibujando con fuego.MOV

Dibujando con fuego y cera de abejas.



Pueblos aborígenes de Venezuela

El arte contemporáneo como manifestación de lo aborigen.

           Esta investigación se refiere a los indígenas de Venezuela como población oriunda, considerando a tales comunidades como el origen de la población del actual territorio nacional, estableciéndose que esta sociedad es producto de un mestizaje entre los habitantes originarios y los pobladores que llegaron hasta esta provincia, de tal unión surgió una pueblo mestizo que ha dado origen a la sociedad que hoy conformamos.
          Si bien en algún momento la autora ha tenido contacto directo con algunas poblaciones indígenas del Estado Zulia y del Amazonas, hoy su sentir es hacia todos esos caseríos indígenas que están aislados y desasistidos de cualquier beneficio que pudieran recibir y que al desconocerlos los hemos convertido en aldeas olvidadas, excluyéndolos y apartándolos  de la sociedad venezolana.
           Es además una investigación histórica documental por lo que la delimitación temporal se establece en el período preamericano justamente previo al momento en el que se recibió en estas regiones - lo que hoy es Venezuela - a los descubridores que luego se convirtieron en conquistadores  y colonizadores.
          Se indagará sobre el choque surgido entre esas dos culturas, la alteridad generada en el momento en el que ambos bandos se sorprendieron al darse cuenta que existían personas diferentes, tanto en apariencia como en la forma de concebir el mundo a su entorno.
          Así mismo, se considera pertinente revisar acerca del mal trato que sufrieron los indígenas hasta casi llegar a ser diezmados, es evidente que la historia ha sido manipulada, cambiada por otra que se ajusta a intereses de grupos que quieren que el ciudadano común se entere sólo de lo que les conviene.
          Se reconocerán algunas costumbres de los  pueblos aborígenes de Venezuela, escudriñando sobre los orígenes de nuestra progenie, cómo vivían, en qué creían, cómo manifestaban sus creencias, qué ritos empleaban, el legado que han dejado; todo esto con la finalidad de conocer y entender un poco más a nuestros ancestros y aprender a amar esas raíces y tradiciones propias.
        Esta investigación se abordará como una revisión histórico- antropológica teniendo en cuenta algunos datos aportados por la historia a fin de ahondar en el conocimiento y evolución del hombre venezolano, en sus costumbres, el por qué hoy en día esta sociedad es de esta manera, el origen de algunas tradiciones, dándole valor al aporte que las costumbres indígenas han tenido en la formación de la venezolanidad.

11 agosto, 2011

Poemas de José Ángel Fernández Silva Wuliana


Convertido en centro de la vía láctea, el bardo sabe que los pájaros hablaron primero que Dios. A ellos, por conjurar la palabra, les ofrece su voz. También a la Tierra Madre, raíz de su etnia wayuu.
Él, que descubre el ocre de su suelo con fascinación; que renace con los destellos del sol, puro sol, en su sabana; que despide cada atardecer con su mirada; sospecha que su canto de poeta se hermana con la melodía de un pájaro.

Por eso, este coro de vuelo y poesía, tiene su nombre: 
José Ángel Fernández Silva Wuliana. 
Nacido en Paraguipoa, Goajira venezolana, el 23 de enero de 1961, el poeta es además Sociólogo y magíster en Antropología, egresado de la Universidad del Zulia.
Actualmente se desempeña como investigador de lingüística adscrito a la Dirección de Literatura de la Secretaría de Cultura de la Gobernación del estado Zulia; miembro de la Comisión de Planificación Lingüística del Consejo Nacional de Educación, Culturas e Idiomas Indígenas de la Asociación de Escritores de ese mismo estado.

Nünüiki ka'ikai Lenguaje del sol, se titula el poemario que le publicó Monte Ávila Editores y que da inicio a la Colección Nuestra Palabra, la cual reúne obras individuales y colectivas de los pueblos indígenas americanos, concebidas en sus propios idiomas y vertidas luego al español.





Nünüiki ka'ikai
Lenguaje del sol 


Mi cabrito
Mi cabrito bebe sueño de rebeldía
cimarrón cimarronero.
Mi cabrito siempre tendrá los cuernos erguidos.
Mi cabrito regresará pintado
durante la tormenta.

Takaa'Ulainchon
Asüshi lapü jashieemaajatü
Takaa'ulainchon simaluuna simaluuna ´ipa.
Katteerü waneepia nu´uwa takaa´ulainchon.
Ale´ejeechi takaa´ulainchon chüküriiajüin
nüto ´uta wanaa sümaa kasachikikaa.

Abuelo Pü ´ üüten
Abuelo Pü´ üüten, quiebras las ramas de los cujíes
tejes huertos con el paso de las adolescentes.
 Abuelo Pü ´üüten, enuncia:
Este invierno será bueno.

Taata Pü´üüten
Taata Pü´üüten, püshanaajüin sütüna aipio´uliakalüirua
Akulaalajüshi pia jimoo ´ushayaain.
Taata Pü ´üüten, aapitshi pia:
Aneerü juyakaa tü.

Lenguaje del sol
Después de esta tarde de llovizna
sobre tu piel blanquecina
hablaremos sobre el lenguaje del sol.

Nünüiki ka'ikai
Süchikijee aliikajatükaa meemetshi tü
Soo ´ujee tü püta kasuutotkolu
aashajaajeena waya süchiky nünüiki ka'ikai.

Redención terrenal
Por el último grito
de redención terrenal
los pájaros reservan
algunos cantos
en el cielo.

Taashii sulu ´u mmakaa 
 Soo ´ujee tü ekiisaa achiiruwaajatükaa
shii'iree tü taashikalü sulu ´u tü mmakalü
naa wuchiikana nnojotsü noju ´itirüin süpüshi
nee ´irain rulapupa ´a.

Rebelión de la libertad 
¡Esa lluvia brava!
la que llegó con su frescura a tu silencio
ha brotado flores de abrojos por el camino.
Y todos los pájaros cantarán en su solo coro
la rebelión de la libertad.
Todavía sigue lloviznando.

Saashiyain tü taashiikaa 
¡Na türa juya e ´itüsü jashichikaa!
antakaa pünainmüin sümaa süsaamala
eemüin eere ko´uu pümüin
ayotirüitpa mannasiirua wopulu' un.
Jee na wüchiikana nepishuwa ´a ee´irajena
waneepuluin namüralu ´u
süchiki saashiyain tü taashiikaa.
Meemetayütta ´aya juyakaa.

Ojo de Dios 
El sol es ojo de Dios
y juguete de los niños.

No ´u Ma´leiwa
Chi ka ´ikai no´u Ma´leiwa  jee nemi´ira na tepichikana.                                                                                                                 

Waanükü Nuestra Palabra).                                                                     http://www.monteavila.gob.ve/mae/autor-mes/autor-mes-silva.php 

06 junio, 2011

Pisando firme- caminando sobre mis huesos. MOV



En la quietud de mi taller camino y camino, algunas veces sobre elementos frágiles sintiendo que solo hay que saber pisar sin miedo, caminar con paso firme. 


La llovizna suave, después de muchos días sin agua del cielo, me animó a caminar sobre mis huesos, a deconstruir mi obra, a rescatarla de sus astillas de huesos rotos, como los míos, luego de mi largo y divertido caminar por la vía, a hacerla resurgir, a resucitarla y con ella yo; lo que en un segundo pudo consternarme, me llevó a reflexionar de manera fugaz y decidida; volví a sonreír y comprendí que mi humanidad no pesa nada, que soy liviana, que no rompo huesos, pero sobre todo aprendí a sentir "que sigo viva", igualmente me di cuenta que veo muertos, que soy frágil y vulnerable; por todo ello vivo intensamente el instante presente, amo lo que hago; procuro siempre estar en conexión con "Aquel" ser superior que lo mueve todo, Él por encima de mi cabeza.


Sucedió que una de mis mascotas asaltó mi "Taller en Fa" robándose una maraña de huesos para luego dejarla abandonada en el patio, esta situación dio origen a esta acción.





23 mayo, 2011

Ritual con fuego


     El juego con la cera de abejas y la parafina proviene de rituales hogareños heredados, tales como encender velas a las ánimas de los muertos, esto ha llevado a la artista a incorporar de manera habitual tales elementos en su obra. Algunas veces agrega restos de animales u otros elementos que al solidificase quedan incorporados a la cera, semejando así el paso del tiempo cuando se traga los recuerdos, sobreviniendo inevitablemente el olvido, tal como han sido olvidados esos seres originarios dado el empeño de muchos por negar la narración de los verdaderos hechos.                                                                           
     Al usar la cera de abejas y la parafina, es menester el empleo del elemento calor, necesario para hacerlas manejables, algunas veces emplea el fuego, otras veces usa el calor del sol, muy propio del clima isleño donde vive. Durante el proceso se coloca la cera y/o parafina en envases metálicos ya que estos conducen mejor el calor, los materiales son dejados a pleno sol, por lo que una vez derretida la cera, ésta puede manipularse de la manera deseada.

22 mayo, 2011

EMPALAR



Empalar: suplicio de origen turco, era uno de los más terribles tormentos, sentaban desnudos a los cautivos en estacas sembradas en la tierra en forma de cruz con punta muy aguzada metiéndosela por el recto, partiéndole los intestinos y les salía por la boca.



Bosque de empalados

Ilustración:  / Daniel Marazuela Prada.